馃弨 UNSCH: coraz贸n, lucha y una historia que se escribi贸 contra todo

No fue solo un partido. Fue de esos encuentros que dejan huella, de los que se sienten en el pecho incluso despu茅s del pitazo final.

 

La Universidad Nacional de San Crist贸bal de Huamanga (UNSCH) cay贸 por un ajustado 61-64 frente a la UPC en los cuartos de final del Torneo Clasificatorio a los Panamericanos Universitarios 2026. Pero reducir lo ocurrido a un marcador ser铆a injusto. Porque lo que mostr贸 este equipo fue mucho m谩s que un resultado: fue identidad, fue coraje, fue dignidad deportiva.

 

Desde el salto inicial, el partido se jug贸 con el alma. Cada bal贸n disputado, cada defensa intensa, cada punto convertido llevaba el peso de algo m谩s grande: la ilusi贸n de representar a Ayacucho en lo m谩s alto. Y la UNSCH no se amilan贸. Compiti贸 de igual a igual ante un gigante del deporte universitario.

 

Al frente estaba la UPC, un equipo acostumbrado a ganar. Bicampeonas nacionales, pentacampeonas de la Liga Universitaria de Lima, con una estructura s贸lida, respaldo econ贸mico, infraestructura de primer nivel y un comando t茅cnico y profesional que trabaja cada detalle del rendimiento deportivo. Un proyecto completo, sostenido en el tiempo.

 

Y DEL OTRO LADO, LA UNSCH.

Un equipo que no llega desde la comodidad, sino desde la resistencia. Que no tiene todas las condiciones, pero s铆 tiene algo que no se compra: talento, entrega y convicci贸n. Porque a pesar de la falta de infraestructura adecuada, la ausencia de un presupuesto importante y el limitado respaldo institucional, este grupo de j贸venes deportistas ha demostrado que las cualidades deportivas pueden abrirse paso incluso en los escenarios m谩s adversos.

 

Lo que hizo este equipo no es casualidad. Ya lo hab铆an advertido cuando superaron 45-36 a la Universidad Andina del Cusco. Pero lo visto en el 煤ltimo partido (mi茅rcoles 25 de marzo) fue distinto. Fue hist贸rico. Porque por primera vez, la UNSCH no solo participa: compite, propone y se convierte en protagonista real de un torneo de alta exigencia.

 

El equipo dirigido por Iv谩n Asto y Jos茅 Espinoza, conformado por Metsly Lucero Mancilla Curihuam谩n, Sandra Melany Arestegui Candia, Body Marlin Morales 脩ahui, Mayumi Keliam Cuba Chuch贸n, Luz Anal铆 Quispe Huaman铆, Victoria Esther Cuadros Vila, Ana Luz Quispe Cconislla, Andrea Isabel Ccente Sucso, Roc铆o de los 脕ngeles Cangana de la Torre, Jerusal茅n del Cielo Venegas Molero, Jassira Ingrit Pillihuam谩n Misaico y Jennifer Estefan铆a Guapaya Lizana, deja una se帽al clara: el talento est谩, el nivel existe, solo falta que lo acompa帽en las condiciones.

 

Y aqu铆 es donde la emoci贸n se cruza con una realidad inc贸moda. Porque este logro tambi茅n expone, sin maquillaje, el abandono hist贸rico del deporte universitario en la UNSCH. Durante a帽os, distintas autoridades han relegado el desarrollo deportivo a un segundo plano, sin planificaci贸n, sin inversi贸n sostenida y sin una visi贸n clara de lo que el deporte puede representar para la formaci贸n integral del estudiante y la identidad institucional.

 

Hoy, este equipo demuestra lo que se puede lograr a pesar de ese abandono. Pero la pregunta es inevitable: ¿qu茅 pasar铆a si fuera con apoyo real? ¿Cu谩nto m谩s podr铆an alcanzar estas deportistas con infraestructura adecuada, con recursos y con un equipo completo de profesionales que acompa帽en su crecimiento: preparador f铆sico, fisioterapeuta, m茅dico, analista de video y un manager deportivo?

 

Porque si la UNSCH ya compite en escenarios de alto nivel, entonces el apoyo tiene que mejorar y las condiciones tambi茅n. Jugar en canchas de exigencia internacional lo amerita. No se trata solo de participar, sino de sostener procesos. De garantizar participaciones permanentes a nivel nacional e internacional, que permitan consolidar el talento y proyectarlo en el tiempo.

 

Es necesario dar el siguiente paso. La universidad necesita invertir en infraestructura deportiva de verdad: un polideportivo de alto nivel, pero tambi茅n un gimnasio moderno y equipado, acorde a las exigencias del alto rendimiento. Espacios donde las deportistas puedan desarrollarse integralmente, prevenir lesiones y potenciar su rendimiento. Sin ello, competir al m谩s alto nivel siempre ser谩 una cuesta arriba.

 

A esto se suma un hecho que evidencia, una vez m谩s, la desconexi贸n entre el esfuerzo deportivo y la gesti贸n institucional. La participaci贸n en el Panamericano 3x3 de b谩squet damas, a desarrollarse en Honduras del 24 al 29 de mayo de 2026, organizado por la Federaci贸n Internacional de Deporte Universitario (FISU), representa un hito: por primera vez en la historia deportiva de la UNSCH se concretar铆a una participaci贸n dentro de la estructura formal de la FEDUP y la FISU.

 

Sin embargo, a menos de dos meses del evento, el panorama es preocupante. Si bien el presupuesto ya ha sido revisado en diversas oficinas administrativas, a煤n no ha sido aprobado por el Consejo Universitario, generando retrasos en aspectos clave como la inscripci贸n, la compra de pasajes y toda la log铆stica necesaria.

 

La pregunta es inevitable: ¿c贸mo es posible que un momento hist贸rico para el deporte universitario de Ayacucho siga dependiendo de la lentitud burocr谩tica? ¿Hasta cu谩ndo el talento tendr谩 que esperar a la gesti贸n?

 

LA UNSCH YA TIENE LA RESPUESTA EN LA CANCHA.

Porque estas jugadoras no solo compitieron: emocionaron. Hicieron que Ayacucho mire con orgullo. Recordaron que el deporte tambi茅n es una forma de resistencia, de representaci贸n y de construcci贸n colectiva.

 

Esta no es una derrota. Es un punto de partida.

 

Es la historia de un equipo que, contra todo, decidi贸 creer. Y que hoy obliga a todos —autoridades, comunidad universitaria y sociedad— a estar a la altura de ese esfuerzo.

 

Porque cuando el talento aparece, lo m铆nimo que merece es no volver a ser ignorado.


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