Después de más de 20 años: proponen nueva Ley de VIH, mientras en Ayacucho las transmisiones siguen creciendo

 

Una iniciativa presentada en el Congreso busca derogar las leyes vigentes desde los años 90 y modernizar la respuesta al VIH con PrEP, diagnóstico temprano y participación comunitaria. Entretanto, en Ayacucho ya se reportan más de 700 personas viviendo con VIH y las transmisiones se concentran en jóvenes - adultos entre los 18 y 49 años. 

El Congreso acaba de recibir un proyecto que busca actualizar por completo la normativa sobre VIH, ITS y hepatitis virales en el país —derogando la antigua Ley 26626 (1996) y su modificatoria la Ley 28243 (2004)—, e incorporando avances biomédicos y de derechos humanos, como el acceso a la PrEP (profilaxis pre-exposición), estrategias de prevención combinada, diagnóstico oportuno, atención integral, participación comunitaria y financiamiento sostenible. Quienes impulsan la reforma aseguran que la regulación actual ya no responde a la realidad epidemiológica ni social del Perú.

 

El documento fue elaborado con participación de organizaciones de la sociedad civil, redes de personas con VIH, colectivos LGBTIQ+, pueblos indígenas y otros grupos vulnerables, con el fin de asegurar una respuesta más inclusiva, integradora e interseccional. En este sentido, la nueva ley busca consolidar un enfoque de derechos humanos: fortalecer la rectoría del Estado —a través del Ministerio de Salud (MINSA) y una comisión multisectorial en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM)—, garantizar coordinación entre sectores, financiamiento, vigilancia epidemiológica y participación de organizaciones comunitarias en la definición, seguimiento y evaluación de políticas públicas.

 

A nivel nacional se estima que son 110 000 personas viviendo con VIH. Pero en Ayacucho la situación también exige atención urgente. Según datos recientes de la Dirección Regional de Salud Ayacucho (Diresa):

  • Se reportan 695 casos de VIH en la región.
  • De esos, solo 376 personas reciben tratamiento antirretroviral.
  • En 2025, hasta la semana epidemiológica 36, se identificaron 40 nuevos casos de VIH.
  • En 2025 también se reportaron 486 casos de ITS (incluyendo VIH, sífilis y hepatitis), lo que evidencia una expansión de las infecciones de transmisión sexual en la región.      

Además —y esto calza con lo que plantea la nueva ley— la Diresa advierte que la mayoría de las transmisiones recientes en Ayacucho corresponden a varones jóvenes - adultos entre los 18 y 49 años. En particular, para 2024 se registraron 62 casos en varones y 12 en mujeres en la región; entre varones, el grupo más numeroso fue el de 20 a 24 años, seguido por los de 30-34 y 35-39 años.



Este cuadro local —alto número de casos, predominancia en población joven, subtratamiento, y aumento de ITS— contrasta con la morosidad normativa: la ley vigente data de hace más de dos décadas y no contempla herramientas modernas como la PrEP, el testeo comunitario ni principios como “Indetectable = Intransmisible (I = I)”.

 

Por eso, la propuesta de nueva ley puede representar un giro necesario: no solo para actualizar normas, sino para transformar la forma en que el Estado responde al VIH —con derechos, participación comunitaria, salud pública contemporánea y financiamiento asegurado—. Pero para que no quede en papel, ese cambio requiere claridad política y una mirada real a lo que ocurre en regiones como Ayacucho.

 

La pregunta para nosotros —desde nuestra realidad regional— ya no es solo “¿qué dice la ley nacional?”, sino “¿cómo se implementará en Ayacucho?” y “¿qué harán las autoridades y comunidad para que la nueva norma realmente mejore la vida de quienes tienen VIH?”.

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