“Podemos Perú en Ayacucho: mitin, cuestionamientos y defensa pública a candidatos investigados”

En un acto proselitista, José Luna salió en defensa de Renol Pichardo y Richard Prado, pese a que los tres afrontan investigaciones fiscales y cuestionamientos por presuntos hechos vinculados a corrupción y crimen organizado. Investigados defendiendo investigados, mientras los ayacuchanos miran, comentan, se indignan un rato y vuelven a empezar en otras tiendas políticas.

En el Perú, la política ya no se mide por propuestas, ni por equipos técnicos, ni por planes de gobierno. Se mide por otra cosa: quién tiene más investigaciones, quién tiene más denuncias, y quién se defiende mejor cuando lo preguntan en público. Y en ese terreno, hay figuras que no decepcionan.

Una de ellas es José Luna Gálvez, líder de Podemos Perú, quien se mantiene activo en su recorrido proselitista con miras a las Elecciones Generales 2026, pese a cargar con un prontuario judicial que no precisamente inspira “renovación”, sino un déjà vu de lo mismo.

La Fiscalía lo investiga por presuntos delitos como organización criminal, cohecho activo y pasivo específico, tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito. Y, para que no quede duda del tamaño del caso, incluso se ha informado que el Ministerio Público solicitó 22 años y 8 meses de prisión en su contra.

Pero lejos de bajar el perfil, Luna sigue haciendo campaña como si el país estuviera en modo avión: sin señal, sin memoria y sin preguntas.

AYACUCHO: MITIN, APLAUSOS… Y UNA DEFENSA EN VIVO

Durante un mitin en Ayacucho, Luna fue consultado por un periodista local sobre candidatos de su agrupación que también enfrentan investigaciones. La respuesta no fue evasiva ni tibia: salió en defensa de los suyos, en un gesto que podría describirse como “unidad partidaria” o como un club de apoyo mutuo en tiempos fiscales complicados.

Porque en esta nueva versión de la política nacional, ya no se trata de deslindar. Se trata de abrazar el problema y convertirlo en narrativa.

RENOL PICHARDO: EL CANDIDATO REGIONAL Y EL CASO “LOS SAGACES DE GESTIÓN DE OBRAS”

El primer nombre defendido fue el de Renol Pichardo Ramos, candidato al Gobierno Regional de Ayacucho, señalado por la Fiscalía como presunto líder de la organización criminal “Los Sagaces de Gestión de Obras”.

Según la investigación, esta presunta red estaría vinculada al direccionamiento, sobrevaloración y manipulación de obras públicas, un modelo que en el Perú ya parece más “mecanismo repetido” que excepción. El caso ha sido materia de operativos y reportes periodísticos regionales.

En resumen: obras, presupuesto público y un sospechoso patrón de “eficiencia” que siempre termina favoreciendo a los mismos.

RICHARD PRADO: CANDIDATURA MUNICIPAL Y SOSPECHAS POR NEGOCIACIÓN INCOMPATIBLE Y COLUSIÓN

El segundo defendido fue Richard Prado Ramos, candidato a la Alcaldía de Huamanga, quien figura como imputado en una investigación por presuntos delitos de negociación incompatible y colusión con defraudación patrimonial al Estado.

A esto se suma un elemento que ya es clásico en el menú de escándalos: el componente empresarial. Se ha señalado que una empresa donde participa junto a su hijo habría tenido vínculos contractuales con un consorcio relacionado con una constructora china investigada por lavado de activos, revelación atribuida a periodismo de investigación.

EL DETALLE INCÓMODO: LUNA TAMBIÉN ESTÁ EN SU PROPIO PROCESO

Mientras Luna defiende a sus candidatos cuestionados, su situación legal tampoco está en pausa. El Poder Judicial ha postergado audiencias vinculadas a su caso, lo que prolonga el escenario de incertidumbre judicial mientras él mantiene presencia política.

Y, como parte del mismo contexto, se ha reportado que la Fiscalía solicitó medidas restrictivas como impedimento de salida del país, en investigaciones que incluyen a su entorno familiar.

LA NUEVA NORMALIDAD: CAMPAÑAS CON INVESTIGACIONES Y DISCURSOS CON BLINDAJE

Lo ocurrido en Ayacucho no es un hecho aislado. Es una fotografía bastante clara del momento político peruano:

  • candidatos investigados que se presentan como opción de cambio,
  • líderes con procesos encima que se muestran como víctimas,
  • y una militancia que, en lugar de exigir explicaciones, a veces exige lealtad.

En esta lógica, las investigaciones fiscales ya no son un obstáculo, sino una especie de “ruido inevitable” que se responde con frases conocidas: “todo es político”, “me persiguen”, “no hay sentencia”.

Claro. No hay sentencia. Pero tampoco hay vergüenza.

Al final, el mitin de José Luna en Ayacucho dejó un mensaje claro: en Podemos Perú, la defensa no se terceriza. Se hace en vivo, con micrófono, y con la seguridad de quien sabe que, en el Perú, muchas veces, lo escandaloso dura un día… y lo electoral dura cinco años.

Y así seguimos: investigados defendiendo investigados, mientras el país mira, comenta, se indigna un rato y vuelve a empezar.

Comentarios

Entradas populares